5º ANIVERSARIO CARMELITA

5º Aniversario de Bendición de
Nuestra Señora del
Carmen
Patrona del mar y de la Armada Española

Hoy celebramos con gozo la conmemoración del 5º Aniversario de la bendición de Nuestra Señora, la Santísima Virgen del Carmen, aquella que en la vida nos protege, en la muerte nos ayuda y después de ésta, salva nuestra alma del purgatorio.

Cinco años nos separan ya de aquel 2012 en el que bajo la atenta mirada del pueblo de Gójar, era bendecida en la tarde del 9 de mayo la gloriosa Señora.

Entre ángeles y querubines,
pasadas y futuras devociones;
rodeada de santos y santas de Dios…
De entre todas las flores de mayo
fuiste la escogida desde aquella jornada.
*
La Iglesia de Gójar se vestía
con los hermosos colores de la primavera,
destacando de entre todos, el marrón de tu hábito
y el puro blanco de tu capa…
capa hoy salpicada por infinidad de flores
que intentan competir con tu belleza,
oh hermosura del Carmelo.

Cinco años bendiciendo a todos los que ante ti se han postrado y orado, a todos los que ante ti se han encomendado contemplando tu belleza, a todos los que han besado tu mano y tu bendito escapulario, como joya preciosa que nos legasteis. Hoy nos acercamos ante tu altar para dar gracias a Dios porque de entre todas Tú fuiste la escogida, Tú que bajaste del cielo y decidiste quedarte bendiciendo a esta familia con tu presencia. No fueron fáciles los momentos previos a tu llegada, unos reclamaban tu presencia, otros oraban porque la espera fuese corta…y hoy recordamos también aquel 10 de febrero con nostalgia, aquel hermoso día en el que, tras atravesar los mares, llegaste a Granada.

Otros homenajes os rindieron, y ante tus plantas se postraban…desde Madrid a Granada os brindaban plegarias de fe y amor, algunas de las que hoy recordamos:

Sobre tu sien hecha de nácar
hermosas estrellas hacen de tiara,
pues no encontramos ni plata
ni orfebre que digna presea hagan
para la divinidad que tu alcanzas.

Amanece en el orbe entero
¡Bajad Santos del Carmelo!
Visitad a la que nos cubre el pecho,
a la que jurasteis pobreza y celo,
la que nos cubre del amor eterno.

Míranos Emperatriz Inmaculada,
aquella que sobre el mar vio Elías:
Una nubecilla de pureza entregada,
del Carmelo erais escogida
ya patrocinio, el profeta te daba.

Nacida de los mares, bella perla,
quisieron los gozados coronarte,
defendieron que eras llena de pureza.
Tú, les revestiste con bienaventurada prenda
y a los mortales de esperanza llenaste.

Desde el Santo Elías
hasta la gran Santa Teresa,
en el cielo hoy los carmelitas
cantan himnos de realeza,
pues sois celebrada como Madre Bendita.

Desde San Juan de la Cruz
hasta Santa Maravillas de Jesús,
ante ti desfilan hoy los carmelitas
que en pos de su amor te recitan
versos plagados de tu infinita luz.

San Simón Stock tu hábito luce
reliquia a la que ni un hilo le falta.
Fuisteis generosa con prenda tan santa
con gloria de los cielos bajada
a esta tierra donde por doquier hoy reluce.

Son tus hijos ordenados ejemplo santo
que portan como estandarte tu manto.
Humildad y fe heredada del profeta santo:
secan al hombre pobre su llanto
con la Verdad de Dios proclamando.

Salve, Protectora y Madre,
escucha atenta de mis males,
Flor del Monte Carmelo,
donde pusiste tu estandarte
el que bajaste desde el cielo.

Sobre este pecho arrepentido
pon tu inmaculada prenda
que este, tu hijo perdido,
te aclama como Madre nuestra
y pide la protección de tu librea.

Que, si un día me llevas contigo,
goce yo de tu excelsa protección
y porte este escudo conmigo
no conozca el fuego abrasador,
yendo de tu mano a la Gloria de Dios.

(Fragmento de la 1ª Exaltación a Nuestra Señora del Carmen. Autor: Iván Martín Orgaz)

Dispongámonos a vivir agradecidos este día de fiesta.

Señor y Padre Nuestro, Creador de todo lo que existe que, movido por tu infinita bondad hacia nosotros, te dignaste vestir, para nuestro socorro, con nuestra carne mortal y humana en las entrañas inmaculadas de la bienaventurada Virgen María y para ello la preparaste con todos los dones y bendiciones que el cielo tenía reservados exclusivamente para Ella.

Tú, Padre, pusiste benignamente en sus manos las llaves del tesoro de tus misericordias, para que al acudir nosotros ante su maternal presencia, Ella distribuyese a todos sus hijos el consuelo oportuno en nuestras angustias y el remedio para cada una de nuestras necesidades. Pidamos al Señor, por intercesión de Nuestra Señora, experimentar en nuestras vidas los misterios de su Hijo junto a la que es Honor y Orgullo del Carmelo. Por ello ante su presencia nos postramos y pedimos perdón por haber pecado.

“Yo confieso ante Dios todopoderoso...”

Dios todopoderoso tenga misericordia de todos nosotros y junto con su Madre, Reina de la orden del Carmen, perdonen nuestros pecados y nos lleven a la vida eterna. Amén
Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad

“Gloria a Dios en el cielo...”

Oremos:
Señor; Tú, desde el estandarte de la cruz, nos dejaste como compañera y Madre a Santa María Virgen. Al celebrar su memoria, bajo la advocación del Carmelo te pedimos que bendigas los surcos de nuestra vida.
Son constantes los tropiezos a nuestra fe y los contrastes y contradicciones de nuestra vida cristiana. Por ello mismo, te pedimos Señor, que la Virgen del Carmen salga a nuestro encuentro en toda circunstancia para que, siendo testigo de nuestro intento de seguirte y crecer en nuestra fidelidad al evangelio, pueda presentar ante Ti, Señor, nuestra súplica y nuestros deseos de alcanzar lo que más nos hace falta para llegar a ese fin. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 11,19-26

En aquellos días, los que se habían dispersado en la persecución provocada por lo de Esteban hasta Fenicia, Chipre y Antioquía, sin predicar la palabra más que a los judíos. Pero algunos, naturales de Chipre y de Cirene, al llegar a Antioquía, se pusieron a hablar también a los griegos, anunciándoles la Buena Nueva del Señor Jesús. Como la mano del Señor estaba con ellos, gran número creyó y se convirtió al Señor.

Llegó la noticia a oídos de la Iglesia de Jerusalén, y enviaron a Bernabé a Antioquía; al llegar y ver la acción de la gracia de Dios, se alegró mucho y exhortaba a todos a seguir unidos al Señor con todo empeño; como era un hombre bueno, lleno de Espíritu Santo y de fe. Y una multitud considerable se adhirió al Señor.

Bernabé salió para Tarso en busca de Saulo; cuando lo encontró, se lo llevó a Antioquía. Durante todo un año estuvieron juntos en aquella Iglesia e instruyeron a muchos. Fue en Antioquía donde por primera vez llamaron a los discípulos fueron llamados cristianos.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 86, 1-3, 4-5. 6-7
R. Alabad al Señor todas las naciones.

Él la ha cimentado sobre el monte santo;
y el Señor prefiere las puertas de Sión
a todas las moradas de Jacob.
¡Qué pregón tan glorioso para ti,
ciudad de Dios! R.

«Contaré a Egipto y a Babilonia
entre mis fieles;
filisteos, tirios y etíopes
han nacido allí.»
Se dirá de Sión: «Uno por uno
todos han nacido en ella;
el Altísimo en persona la ha fundado». R.

El Señor escribirá en el registro de los pueblos:
«Éste ha nacido allí.»
Y cantarán mientras danzan:
«Todas mis fuentes están en ti». R.

EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según san Juan 10, 22-30

Se celebraba en Jerusalén la fiesta de la Dedicación del templo. Era invierno, y Jesús se paseaba en el templo por el pórtico de Salomón.

Los judíos, rodeándolo, le preguntaban:

- «¿Hasta cuando nos vas a tener en suspenso? Si tú eres el Mesías, dínoslo francamente».

Jesús les respondió:

- «Os lo he dicho, y no creéis; las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ésas dan testimonio de mi. Pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas. Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano. Lo que mi Padre me ha dado, es más que todas las cosas, y nadie puede arrebatar nada de la mano de mi Padre. Yo y el Padre somos uno».

Palabra del Señor.

ALABANZAS A LA VIRGEN DEL CARMEN

1ª. Madre del Carmen, bendita seáis; los serafines, los santos y los justos os llenen de alabanzas, porque nos habéis dado vuestro Escapulario.
Dios te salve, María, etc.

2ª. Madre del Carmen, bendita seáis; los serafines, los santos y los justos os llenen de alabanzas, porque con vuestro Escapulario sois salud de nuestra alma.
Dios te salve, María, etc.

3ª. Madre del Carmen, bendita seáis; los tronos, los santos y los justos os llenen de alabanzas, porque con vuestro Escapulario nos protegéis contra todos los peligros.
Dios te salve, María, etc.

4ª. Madre del Carmen, bendita seáis una y mil veces; las dominaciones, los santos y los justos os llenen de alabanzas, porque con vuestro Escapulario nos defendéis de las tentaciones del enemigo.
Dios te salve, María, etc.

5ª. Madre del Carmen y Reina de mi corazón, bendita seáis; los querubines, los santos y los justos os llenen de alabanzas, porque con vuestro Escapulario sois la paz y la alegría de nuestra alma.
Dios te salve, María, etc.

6ª. Madre del Carmen, bendita seáis; los arcángeles, los justos y los santos os llenen de alabanzas, porque con vuestro Escapulario nos habéis hecho especialísimos hijos vuestros.
Dios te salve, María, etc.

7ª. Madre nuestra, madre de nuestro corazón y Reina de nuestro amor, os damos nuestra alma, vida, corazón, y queremos que os alaben las Virtudes y todas las criaturas, porque con vuestro Escapulario nos habéis infundido la esperanza de que os veremos en el cielo... No nos dejéis, Madre del Carmen.

Dios te salve, María, etc.